Comienzas a valorar la vida cuando crees en ti, ves las cosas sencillas que nos hacen ver cada mañana como un oasis, un renacer, en donde muchas veces la paciencia, la constancia, las metas son pasos que se construyen con el tiempo. Que cada minuto es una decisión, que tendrá consigo diversas consecuencias. Si nos equivocamos qué importa y si el pudiera o el hubiera toman un valor tan grande enceguecemos nuestro ahora y perderemos nuestra mirada del presente. Qué está ahí para qué buscar o pensar en eso. El comenzar o el renacer o el aceptar la vida con sus altos y bajos requiere de madures y de tener claro lo que se quiere. Sin embargo, en ese caminar muchos quedan parados, no despiertan, con miedos, tapujos se crean un sin fin de barreras que se impusieron y no son capaces de romper. Es necesario vivir con todo lo que implica para poder valorar lo que tenemos. El amor en todas sus clases hace comprender con la experiencia que vale la pena todo aunque a veces no lo veamos con anterioridad que al igual a la lluvia que cae después sale el Sol. Sofía Costa. Se prohíbe la reproducción de este artículo por derecho de autor.

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