sábado, 22 de septiembre de 2012

Te Extraño


Podrán pasar los segundos, minutos y la hora, pero nunca tuve el tiempo para despedirme de ti como lo merecías. Dónde estés debes estar feliz, pero como borrar los momentos los instante, cuando conversábamos, tus sabías las palabras correctas para darme aliento cuándo las necesite. Mis temas a veces tediosos desde niña hasta cuando crecí los seguías sin problema. Sabías de todo, te emocionabas y por ser hombre nunca ocultaste tus sentimientos porque tenías un enorme corazón. Con una mirada celeste, tierna y trasparente como el cielo hacías que el tiempo nos pasará muy rápido cuando estábamos juntos. Como matar la nostalgia, el amor que siento por ti y llenar esos espacios, cuando ya no estas aquí. Como olvidar tu sentido del humor y tu sonrisa permanente. Eras un sabio de cualquier tema se podía hablar contigo desde la moda hasta la época prehistórica. Cómo me hubiera gustado decirte cuanto te quiero y abrazarte aunque fuera tan sólo una vez más, pero ya no estás. Tus recuerdos permanecerán siempre en mí alma, mente y corazón porqué un pedazo de él se fue contigo. No tengo miedo de ser quien soy porque eso y mucho más lo aprendí de ti. Te quiero abuelo sea donde estés siempre estarás conmigo cada día y cuando me vaya tendré la oportunidad de volverte a ver, abrazarte, decirte lo muy importante que fuiste y sigues siendo para mí. El amor no muere ni tiene fin porque es la vida misma aunque traiga sufrimiento a veces vale pena siempre haberlo vivido porque él es el alimento de nuestra alma. Qué sería el hombre sin alma? sólo un cuerpo sin una mirada y una sonrisa en otras palabras sin vida. Sofía Costa.Mi abuelo murió el año 1999, en Santiago de Chile, de un ataque al miocardio cayendo por las escaleras del metro Alcántara. A los 86 años de edad. (Sofía Costa)
Se prohíbe la reproducción Parcial o Total de este artículo por derecho de autor.







No hay comentarios:

Publicar un comentario