Si tuviera que definir estos últimos años en una sola palabra sería “maduración”. Me fui a un lugar tranquilo del sur dónde rodeada de la naturaleza, el olor del bosque, el ruido de la lluvia y con el viento que era despampanante mi alma encontró su paz que tanto anhelo ansiaba. Rodeada de los mejores recuerdos en el lugar que en una tormenta en el lago que me enseño a remar. Estaba desnuda como un recién nacido frente a mis debilidades, miedos, virtudes, desilusiones, nostalgias, alegrías, pasiones, amores, lo tenía todo, pero me sentía vacía fue en ese momento que acepte la invitación de irme Puerto Varas. Para muchos era raro como iba resistir, pero mi alma grito tan alto que no pude huir más. Que me fui a meditar, reflexionar, para saber cuál era mi norte y mi identidad. Junto a la naturaleza comencé este caminar y este renacer hacia algo más. Junto a la naturaleza y el amor eso fui a recobrar y a nutrir mi interior. La vida está llena de momentos, unos felices, otros tristes y otros planos, los problemas no existen son tu interpretación y así como tantas frases célebres y poesías que leí por año cobraron sentido. Todo pasaba por algo, no existen las casualidades, pero a veces es necesario que el tiempo pase para poder entenderlo. Nunca tuve paciencia, carecía de diplomacia por ser impulsiva, transparente, apasionada e ingenua, siempre trate de buscar soluciones para todos los problemas, pero sin comprender que muchas cosas no dependían de mí. Que las relaciones humanas son como un trabajo de joyería y que hay que dedicarse a ellas constantemente. Que hay que llegar al alma de las personas para que las caretas se caigan y puedan ser ellas mismas. En ver lo que les apasiona que en la mayoría de las veces no es lo que hacen, pero lo que les gusta dice quiénes son. En esperar que los tiempos de los otros son distintos a los míos. Aprender alejarme si estoy enojada con alguien porque quizás pueda decir algo en un momento de rabia que jamás pueda arreglar. Que las cosas no son blancas o negras que existen matices y una diversidad de colores. De hacer lo que quiera sin importarme el qué dirán, pero siempre oyendo el consejo de los que me conocen. En aprender de mis caídas, saberme levantar porque no soy perfecta y me caeré varias veces más. Aunque sea perfeccionista me tuve que relajar. Algo que jamás voy volver a tranzar es por mi arte que tanto quiero, que se expresa en todo lo que hago y me apasiona como en la escritura, la pintura, el retrato, pirografía, fotografía, etc. Que el no tenerlo me hizo vivir como un muerto por estar en aquello que no quería cegándome a ver los detalles que nos sorprende en la vida constantemente. Lista para vencer mi timidez y enfrentar mis miedos, después del proceso de crecimiento personal que experimente. Ahora ya no era más como un muñeco de papel me había convertido en un roble y fue en ese momento que pise la capital. Volví al ruido, al cemento, al smog, a la diversión y conocí personas interesantes que se cruzaron en mi camino. Fue como este 2012 se presentaron ante mí diferente hombres y encantadores entre sí, no sé por qué que muchos me llamaban la atención, pero al conocerlos ese interés desaparecía. Quizás sería que tenía una barra tan alta por los hombres que quise y me quisieron?. Para mí los detalles desde un regalo o lo que sea son esenciales y si alguien no los nota mi interés en esa persona se desvanece. Porqué todo lo que hago tiene una intención y una preocupación, si una persona no puede ver eso no es su culpa, pero significa que no es para mí. Si fuera fácil tomar decisiones, jamás nos equivocaríamos pero, sin embargo, errar es humano y simplemente lo soy, qué hacer, qué decir, no será mejor callarme y alejarme por un bien mayor, renunciar alguien es a veces el algunos casos es lo mejor. Sigo aprendiendo y fascinándome con todo lo que me rodea. En lo laboral comenzaré por primera vez hacer algo que me gusta y además, ganar por eso me hace sentir cada día más agradecida de Dios. El apoyo, el amor que siento y sienten por mí, hace que todo me motive aprender, a mejorar y a soñar. Porqué si uno pide sin creer para qué pide?. Los sueños están para hacerse realidad. La base de todo es el amor, eso se refleja en todo y en todos. Si no tenemos amor no somos nada y una vida sin amor no merece ser vivida. Sofía Costa. Se prohíbe la reproducción de este artículo por derecho de autor

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